No nos olvidemos del Marketing Offline

Una web bien hecha, publicidad en redes sociales, un eslogan, un logo, un logo con eslogan, una web con el logo y el eslogan y el enlace a las redes sociales. Más publicidad en redes sociales. ¿Sigo? ¿Te suena?

Es evidente que sin presencia en la red eres completamente invisible. La mayoría de nuevos proyectos o negocios hoy en día precisan de una operativa online muy potente. Es altamente probable que bien sea porque nuestro producto o servicio precisa de lo digital o bien sea para la captación de clientes, pero Facebook, Twitter, Instagram, un portfolio en la web, el mail… son imprescindibles.

Esto ya está aceptado y superado e invertimos tiempo y dinero. Todo entraría más o menos dentro del marketing digital…

 

Pero llegará el día en qué recibiremos una llamada de un cliente potencial, o tendremos una reunión con él, o iremos a una feria a presentarnos. Vaya, que lo digital se vuelve tangible y lo online, pasa a offline.

Torear esta situación no es difícil, pero debemos recordar los principios más básicos del marketing en cuanto a presentación, venta, relaciones…

 

Amadeu explicaba que en su primera reunión con un cliente potencial tuvo falta de preparación y algún que otro error cometió.

 

Como tratar las relaciones entre clientes o posibles clientes, el lenguaje, el lenguaje no verbal, este tema da para un sinfín de artículos que iremos abordando poco a poco. Si bien en el artículo de hoy me gustaría recordar algunas cosas básicas de lo offline que no está de más que las tengamos en cuenta.

 

Vemos qué puede asegurarnos una buena puesta en escena offline:

Reuniones:

  • Intentaremos tener la máxima información preparada para el cliente. Un dosier, un portfolio (con nuestro logo, por supuesto). Y sí, una tarjeta de visita. No es vintage, es necesaria. Quizás en salir por la puerta el cliente potencial tire el dosier y el porfolio, pero las tarjetas se suelen guardar.
  • Merchandising. Puede parecernos más vintage que las tarjetas de visita, pero dejar sobre la mesa un bloc de notas, una libreta, un calendario y un largo etc. de material de papelería nunca será malo. Podemos innovar: un punto de libro, una taza, unas pegatinas… En función del producto o servicio ofrecido.
  • Fórmula de saludo y despedida. Parece obvio, pero sugiero tener preparado el saludo y qué diremos en primera instancia, así como la despedida. Facilitaremos agua directamente -no la ofreceremos porque nos dirán que no- y daremos la mano siempre. Es el momento para sacar nuestra parte más humana y recordad que no hay segunda oportunidad para una primera impresión.

 

Llamadas:

  • Si podemos asumir el coste, tener un teléfono únicamente para la gestión de la empresa es muy recomendable. Y en responder diremos el nombre de la empresa. Parece de teleoperador, sí, pero cuando alguien llama y oye una voz humana que corrobora donde se está llamando da seguridad y tranquilidad. Con el nombre de la empresa es suficiente, ni digamelón después ni nada similar, ya nos dirán qué quieren y esperemos que no se hayan equivocado.
  • Al igual que comentaba en la gestión de correo electrónico. Si no estamos en las condiciones óptimas para entablar conversación, responderemos y amablemente programaremos una futura llamada con tiempo y con calma. Hay que ser paciente y adaptarse al cliente. Siempre.

 

Esto es sólo una pincelada a todo lo que hay detrás del marketing offline, que fue sólo el único marketing antes de que existiera el online. Hay cosas que nunca pasan de moda y detrás de una marca de empresa -de su producto o de su servicio- siempre hay una persona con la que tratar, y por unos cuantos años que así sea.

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