Embajadores mutuos o marcas blancas

Cuando nuestra marca o negocio freelance recibe un encargo profesional, son tantas las formas de participación durante el proyecto, que me he dispuesto a escribir sobre dos en concreto.

Una vía que no siempre defiendo es el modelo All in one, o dicho de otra forma, el modelo de las marcas blancas. En estos proyectos, el freelance trabaja para un prestador de servicios que va a incluir la aportación del primero bajo su marca. Es decir, el prestador de servicios, quienes están en contacto directo con el cliente, subcontratan al freelance para la realización de una parte del proyecto.

Por otro lado, el modelo que defiendo dadas las circunstancias tan positivas de los negocios freelance o marcas personales, es el modelo de embajadores mutuos. Aquí, el proyecto lo conforman diferentes marcas que juntos son visibles y co-responsables durante el proyecto para con el cliente.

Antes de pasar a reflexionar brevemente sobre ambos modelos, ¿te apetece dejarme en los comentarios tu experiencia con alguno de los dos modelos?

El modelo All in one. Marcas blancas

Nos pasará a todos que en algún momento nos llegue un encargo, por ejemplo desde alguna agencia de comunicación, en el que se nos pida nuestra participación en un proyecto para realizar una parte concreta. Digamos que se nos abre la posibilidad de ser subcontratados.

Este modelo nos proporciona, en caso que las condiciones sean aceptables, un escenario donde probablemente no tendremos contacto directo con el cliente y nuestro único interlocutor será la agencia o prestador de servicios que nos ha contratado.

Reunión de personas

Así, en muchos casos percibiremos menos presión durante el encargo y reduciremos el volumen de burocracia o conversaciones durante el trascurso de nuestra aportación. Además, en caso que la valoración final de nuestro trabajo sea positiva por parte de los prestadores de servicio, podríamos abrir posibilidades para trabajos recurrentes con el mismo modelo. En definitiva, nuestro cliente es el prestador de servicios que normalmente va a ser el responsable del resultado final.

Nuestra marca no recibe visibilidad pero hay un menor riesgo de encontrar obstáculos o tiempos muertos durante el proyecto, al no estar en contacto directo con el cliente.

Cuando las marcas son embajadoras mutuas en un proyecto

El modelo de los embajadores mutuos se basa en la predisposición de todos los actores (marcas) que colaboran juntas en un proyecto de darse visibilidad mutua. Todo parte del hecho que los negocios digitales están cada vez más enfocados a la especialización, y por lo tanto muchas veces deben aliarse con otras marcas para la realización de un proyecto.

De este modo, aliarse con otras marcas es la estrategia definitiva para ofrecer un servicio completo.

Siluetas de un grupo de personas

La principal diferencia con el primer modelo es que en este segundo el cliente sí tendrá conocimiento de quiénes forman parte del proyecto y de cuáles serán sus funciones y responsabilidades. Aunque se designe uno de los profesionales para que sea el gestor del proyecto, todas las marcas que integran el proyecto tendrán la visibilidad que corresponda según su aportación al proyecto.

Pienso que además, siguiendo este modelo, el valor del proyecto aumenta, ya que el cliente podría relacionar la participación de diferentes marcas especialistas con una sensación de «estoy en buenas manos» y «estoy con los mejores».

Las marcas que han participado en el proyecto aumentan su visibilidad con la posibilidad de ser contactadas posteriormente por el mismo cliente, o referenciados por este, para encargos relacionados con su especialización, requieran o no de más actores en el proyecto.

También se crean y refuerzan las sinergias entre las marcas, que sin duda irá en beneficio de más proyectos y la mejora de los métodos de comunicación y trabajo en equipo de todas ellas.

Conclusiones

El trabajo es el trabajo, y muchísimas veces es muy difícil elegir cómo participamos en proyectos.

Aun así, considero que vale la pena apostar por colaboraciones profesionales abiertas. Escenarios donde todas las marcas sean generosas entre ellas, hecho que a la larga será beneficioso para todas.

Aunque no siempre podamos trabajar de esta forma, tendríamos que fomentar modelos de trabajo en los que todos los colaboradores tuvieran visibilidad.

Tendríamos que aprovechar las oportunidades que se nos presenten para proponer modelos de colaboración que sean generosos y que permitan que los principales embajadores y prescriptores seamos justamente los compañeros junto a los que trabajamos.

Y tú, ¿qué opinas?

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