CANVA: la revolución del diseño amateur

¿Te suena Canva? ¿Sabes qué es? Seguramente si os dedicáis al mundo del marketing y la publicidad y habéis tenido que incursaros por la senda del diseño gráfico, os habréis topado con ella.

Canva es una web de diseño gráfico y composiciones de imágenes creada en 2012 que, en mi opinión, -y no solo la mía– cuenta con una interfaz sencilla e intuitiva y ofrece una multitud de funcionalidades, dependiendo del uso que le quieras dar. En función de la finalidad con la que vayas a utilizarla, Canva te recomienda una serie de plantillas y diseños adaptados a tus necesidades.

Por ejemplo, segmenta las cuentas como docente, estudiante, para un uso personal, para pequeñas o grandes empresas o si formas parte de alguna organización sin ánimo de lucro.

En líneas generales con una cuenta free o premium de Canva, puedes crear tus diseños de una forma sencillísima sin apenas conocimientos en diseño gráfico y sorprender a tu público con composiciones creativas sin necesidad de manejar grandes programas informáticos.

Esta web te ofrece infinididad de diseños, entre publicaciones para redes sociales, presentaciones, cartas, flyers, tarjetas, collages, pósters, y un larguísimo etcétera. Además, puedes crearlos de forma rápida y directamente con las medidas adaptadas para cada diseño o personalizadas a tu gusto.

¿Qué ofrece más?

  • Acceso a miles de fotos y elementos gráficos gratuitos (formas, líneas, marcos, stickers, etc).
  • Acceso a clips de vídeo para hacer tus contenidos audiovisuales y posibilidad de realizar presentaciones animadas.
  • Acceso a apps e integraciones, mockups, emojis, objetos ilustrados.
  • Creación de equipos de trabajo, pudiendo trabajar en tiempo real con tus colaboradores y crear tu kit de marca para poder gestionar tu branding.
  • Desde la propia plataforma puedes publicar tus diseños en todas tus redes sociales, guardarlas en tu Google Drive, además de previsualizar cómo quedarían tus creaciones en camisetas, tazas, lienzos o álbumes de fotos, por poner solo algunos ejemplos.

Seguramente much@s de quienes lean este artículo sean diseñadores gráficos y puedan estar ca***** en toda la materia no viva a la que tenga vínculo, 🙂 por aquello de que el diseño gráfico es otra cosa, por aquello de que se está eclipsando la sacra tarea artística del diseñador y su proceso creativo. Dirán que con esta herramienta se ha ido incrementando el intrusismo en la profesión, de que el hecho de diseñar requiere una formación determinada y conlleva no solo unos años cursando una carrera académica, sino un gusto refinado por la estética…

Bien, todo esto me parece maravilloso…pero, por otro lado, en el 2021, cada vez hay más -y habrán aún más- herramientas online, aplicaciones móviles que facilitaran el trabajo y eclipsarán sectores que tradicionalmente iban encargándose de ello. Han habido sectores profesionales que se han tenido que transformar y adaptarse a los nuevos tiempos ante la proliferación de apps intuitivas que permite que cualquier persona sin conocimiento técnico lo pueda hacer de forma rápida independiente. (Ejemplos: el sector de la fotografía, viajes, etc).

Quizá no con la rigurosidad de un profesional especializado para ello, pero qué duda cabe que cada vez más Canva sirve de gran utilidad en nuestra rutina laboral, nos facilita el trabajo a los profesionales del marketing (p.ej: community managers, content managers, aficionados al diseño, etc), agilizando los procesos de creación de material gráfico para generar fast content en las redes que gestionamos diariamente, pero sobre todo nos sirve para mejorar nuestra percepción estética de la realidad digital.

Sin duda, el uso de Canva estará cada vez más extendido por la comunidad creativa. La revolución amateur del diseño está aquí, llegó para quedarse y es una realidad que no hay que obviarla. Es preciso tener claro y bien presente que no siempre el diseño viene dado por el buen gusto. Ni el talento por la formación. 😉

Cristian Serrano

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